martes, marzo 13, 2007

Confesiones

“La armonía de nuestra mediocridad actual acaba haciéndome creer en los paraísos al revés. La ramplonería se nos ha metido de tal manera en las venas, que cuanto más banales, burdos e idiotas somos, más nos admiramos mutuamente”

Miguel Torga, Escritor portugués


Esto se suopne que tenía que ir de confesiones, de decir manías, actos o pensamientos inconfesables, o cualquier otra gilipollez que llevase, de la mano de la autohumillación, a la carcajada o a la leve sonrisa a todo aquel que se lo ocurriese leerlo. Juro ante la Biblia, la Constitución o cualquier otro folleto informativo que he intentado poner sólo seis, pero me ha sido imposible.

No sabía por donde empezar, así que he decido empezar mirando por la ventana, mirar la vida de mis congéneres, ya que, muy posiblemente comparta más del 90% de mis inconfesiones con ellos. Aunque no lo confiesen, valga la redundancia. El problema es que desde ese momento me he acojonado. Y me han empezado a salir confesiones por todos lados:

Confieso que me dan miedo los cobardes, que se escudan en la forma porque no se atreven a mirar al fondo, confieso que me aterra la ignorancia, porque (pon aquí la gilipollez que quieras) y aún así creemos que tenemos razón, confieso que acojonan los dobles raseros, y sobre todo los que se aplican uno para sí y otro para los demás, confieso que me dan miedo los delirios de grandeza, porque acabarán provocando que dos civilizaciones se hundan, confieso que me da miedo mirar hacia atrás, pero mucho mas hacerlo hacia delante, confieso que no me gusta casi nada de lo que veo en mi día a día, pero aún así no puedo apartarme ello, confieso que me asquéais, confieso que no he hecho nada por evitarlo... confieso que daría mi vida... por no ser uno de vosotros.

Me avergüenza veros y pensar que yo puedo ser como vosotros en cualquier momento. Me avergüenza saber que, casi siempre, yo soy peor todavía. Me asusta lo que me está costando escribir este post, y ver que vosotros habéis escritos seis "manías inconfesables" con cierto orgullo socarrón que no acabo de comprender. Me da miedo la falta de pelotas.

Me asusta cómo os vais tomar este post. Me da miendo que no lo entendáis, pero mucho más que lo queráis entender demasiado.

En definitiva, hoy, después de leer la frase en cursiva, no he podido pensar en ningún "defecto" mío si veros a vosotros ni en ningún defecto vuestro sin verme a mi. Me comprometo a poner mis seis manías más adelante. Hoy tenía algo más importante que decir.

Sirva esto como reflexión y... el que quiera entender...