domingo, enero 14, 2007

Dinero, dinero...

"Por favor, no me malinterpretéis. En un sentido general, no me importa mucho el dinero. Eso no significa que sea uno de esos tipos que trabajan gratis, ni nada por el estilo. Cobro por mis servicios, aunque no sean gran cosa, y me enfado cuando creo que alguien tiene una deuda conmigo. Pero, al mismo tiempo, creo que puedo decir con toda sinceridad que nunca voy detrás del dinero. Nunca he hecho nada que no haya disfrutado haciendo, al menos un poco, sólo por tener algo de pasta. Alguien como Paulie, por ejemplo -y me lo ha dicho él mismo infinidad de veces-, pasa la mayor parte de sus horas despierto ganando dinero, o pensando en la manera de ganarlo. Paulie puede hacer cosas desagradables -incluso cosas inmorales-, pero si al final se hace con un suculento talón, le importa un comino haber tenido que hacerlas.

Pero en lo que a mí respecta, sencillamente no soy así. Estoy hecho de otra pasta. La única cosa buena que le encuentro al dinero, el único aspecto positivo de algo que por todo lo demás es bastante vulgar, es que puedes usarlo para comprar cosas.

Y las cosas, en su conjunto, me gustan mucho."



"Una Noche de Perros" - Hugh Laurie


Y es que el dinero es lo que es, ni más ni menos. Tan despreciable, por lo que a veces nos hace hacer, como necesario, para que podamos hacer otras muchas cosas. No es más que otra forma de trueque, de intercambio de propiedad, pero que por su propia naturaleza, tiene unas connotaciones tan positivas si te sobra como nefastas si escasea.

Personalmente me identifico con este párrafo que acabo de fusilar del libro que tengo entre manos. No me importa en exceso el dinero, pero me gusta tenerlo cerca. El problema viene cuando te gusta vivir con dinero sin tenerlo. Ahí es donde comienzan los problemas porque, o te conviertes en un chupóptero para vivir del dinero de los demas o en un hijo de puta, para vivir del tuyo, ganado, por supuesto mediante artes no excesivamente morales.

No me gustáis, ninguno de los dos tipos, y conozco a más de uno, que conste. ¿Vosotros dónde estáis? ¿Puede con vosotros el poderoso caballero? No sé por qué, pero me da que me imagino...

6 comentarios:

Vicen Dio dijo...

El problema de poner dos post seguidos es que el de abajo se queda sin comentarios.

De todas forma cumple su cometido.

Un beso

Sometimes Inviting Eyes dijo...

Yo creo que sí habrá comentarios, lo que pasa es que el otro creará más polémica, por mi parte, que acabo de empezar ese fantástico libro que citas (y que por fin se ha publicado en España) y que parece que queda tonto comentar para decir solamente que tienes razón. Ciao

Vicen Dio dijo...

Con tu comentario has hecho que el post tenga sentido. Muchas gracias.

Y espero que disfrutes del libro. Yo también lo estoy empezando prácticamente y me está pareciendo muy divertido. Y con reflexiones graciosas e interesantes sobre muchas cosas. Como esta del dinero.

Un beso

Raul dijo...

El dinero no da la felicidad... pero se parece tanto a ella, jeje. El dinero está muy bien, pero personalmente no creo que haga ni haya hecho nada malo por dinero. Pero no niego que me gusta, claro. El rollo bohemio está bien, pero no si quieres vivir.

Tomás dijo...

Me quedo con esa frase de que una de las cosas buenas es que se puede intercambiar por cosas. Y hay cosas que molan mucho.

Por lo demás yo soy feliz con un cigarro y una jarra de cerveza, si eso lo tengo cubierto... paso de acumular más pasta sólo por tenerla. Que a veces es mejor comer poco pero cagarlo agusto, y que ganar dinero requiere tiempo, y esa es una de las pocas cosas que no compra el dinero.

"Nunca podrás cambiar mi marcha ni mi fuego" OBUS

Un besito

Vicen Dio dijo...

La última frase también es la que mas me gusta. Y sabía que te iba a gustar a ti también.

Yo tampoco soy excesivamente ambicioso económicamente hablando. Quizá sea porque nunca he sabido lo que es tener dinero y entonces no puedo hechar nada de menos o no se lo que me pierdo.

Lo que está claro es que los ricos no cambian su vida por los pobre. por algo será...

Un Beso