martes, enero 30, 2007

21 Gramos

He aquí otra serie de post. Este tipo de post lo tengo en mente desde hace tiempo. Si a eso le unimos que llevo unos días poco lúcido y no se que escribir, vamos a tirar de documentación y vamos a hacer un favor a la razón.

Todos sabéis que me gustan las ciencias en general. Unas más que otras, pero a todas les encuentro cierto encanto. También sabéis que no me gustan las gilipolleces. Si unimos estas dos cosas no damos cuenta que habítualmente la razón y la ciencia desmontan las gilipolleces. Y de eso van a ir estos post. Vamos a intentar desmontar leyendas urbanas, creencias absurdas, espiritualidades, etc.

Por supuesto se aceptan otras opiniones, como siempre. De cualquier tipo. Pero os recuerdo que no me gusta discutir sobre obviedades.

Empezamos: "Está desmostrado científicamente que perdemos 21 gramos justo al momento de morir. Todos, sin excepción, los perdemos. ¿Es el peso de nuestra alma?"

Bien, pués por lo cojones está demostrado. Un engañabobos más.

Prueba científica: http://www.escepticospr.com/Archivos/21%20gramos.htm

Si queréis podéis sugerir temas de este tipo para que sean rebatidos (o no) científicamente. Si preguntáis me comprometo a reponder y documentar si lo sé y a buscarlo si no lo sé.

martes, enero 23, 2007

Soy Astaroth, soy Belial, soy Lucifer...

"Para ser satánico, tengo que creen en Satán, o concretamente Lucifer, ángel caido por designio de Dios. Si creo eso, por narices, tengo que creer en el cristianismo. De esos hay que distingir entre los que creen el en cristianismo, pero adoran al diablo, ellos sabrán por qué, y aquellos que dicen que creen en el diablo pero no en Dios, se contradicen. Además de ser normalmente gente que va con lo justo para pasar el dia (esta es una opinion mia de estos ultimos, generalizada por supuesto).

Ser satanista, es ser seguidor de Alister Crowley. Hoy en día máss concretamente ser seguidor de la iglesia de Satan del señor Anton Szandor LaVey, religión que está registrada oficialmente como ante el gobierno de Estados Unidos desde el 30 de abril de 1966.

Cuando se escucha la palabra "Satanismo", la mayoría de la gente se suele imaginar una religión que adora a un dios del mal, lo cual es completamente falso, ya que un satanista auténtico sólo se "adora" a él mismo. No creen en ningún dios sobrenatural, sea este bueno o malo. Por lo tanto se puede considerar al satanismo como una filosofía atea.

Los principios del satanismo pueden resumirse en los siguientes puntos:

1. "Satán", para los satanistas, no es un dios ni tampoco un ser pensante, sino simplemente una imagen simbólica de la fuerza que controla y mantiene el equilibrio de todo el universo. Vivir como satanista quiere decir entonces, vivir según las reglas de la naturaleza, buscando satisfacción material, emocional e intelectual.

2. Disfrutar la vida lo más intensamente posible, pero de una manera responsable, es decir, sin olvidar las lecciones del pasado y sin dejar de considerar las consecuencias de nuestros actos.

3. Desarrollar al máximo las habilidades personales.

4. Tratar a las demás personas de la misma manera que ellas lo tratan a uno, en otras palabras, ser bondadoso con los que nos ayudan, pero implacable con nuestros enemigos.

5. Toda persona debe aceptar las consecuencias de sus acciones. Sólo se debe ayudar a los que realmente lo merezcan. Los parásitos sociales deben ser abandonados a su propia suerte y los criminales deben ser castigados con la misma severidad con la que perjudicaron a sus víctimas.

6. Respetar a los animales y matarlos sólo en casos de defensa propia o para usarlos como alimento.

7. No hay nada sobrenatural. El universo entero consta solamente de materia y energía, pero existen fenómenos y tipos de energía que la ciencia moderna no ha podido aún explicar y que forman el fundamento de la auténtica magia satánica.

8. Al ser el satanismo una filosofía extremadamente individualista, se deduce que un satanista debe juzgar a otras personas sólo en base a sus virtudes y defectos de carácter personal, pero nunca en base a su raza, nacionalidad, estado de salud, sexo o la religión de sus antepasados.


9. Los satanistas respetan las leyes de los países en que viven, siempre y cuando éstas no atenten contra las libertades personales, y rechazan cualquier tipo de conducta criminal o asocial."


Lo siento, no tengo la bibliografía. Lo intentaré encontrar.


Como en el post sobre el cristianismo os ví un poco perdidos (a unos más que a otros) en este tema, o spongo este post. No busca la opinión ni el debate, aunque como siempre podéis comentar lo que queráis. Cómo veis, el satanismo tiene más de filosofía que de religión. A mi personalmente me gusta bastante como afrontar ciertos temas, aunque creo que sigue pecando de un misticismo innecesario. Si habéis leido algo de filosofía de los últimos siglos (... XVII, VXIII, XIX... ) veréis reminiscencias del amoralismo o el vitalismo. E incluso algunos toque nihilistas. Aunque principalmente yo la veo como una filosofía humanista.

Espero que os sirva de algo. Y si a alguien le interesa el tema, que nos cuente lo que quiera.

miércoles, enero 17, 2007

Estamos perdidos...

Me decía un compañero de trabajo que tiene hijas de mi edad, que confía mucho en la juventud, que deberíamos hacer algo grande, porque la situación es insostenible. Políticos que pierden el rumbo, vivienda inaccesible, sueldos precarios... situación agónica. Él opina que necesitamos un nuevo Mayo del 68. Y me ha hecho pensar.

Me ha hecho pensar... y me ha hecho gracia. Me parece "gracioso" que a día de hoy Francia tenga disturbios y manifestaciones por un primer empleo decente o por una vivienda digna. Que se vean calles y calles llenas de jóvenes preocupandose por eso. Y no me refiero a los típicos despojos sociales que todos conocemos, que los habría, sino también a esa juventud competente que tampoco tiene accceso a esos derechos primarios. Me parece gracioso que esto sea así, pero aún más gracioso es que si miramos en nuestra piel de toro, las últimas y únicas manifestaciones que recuerdo a la juventud en bloque... son para reivindicar el botelleo o botellón, como queráis.

Y no puedo evitar pensar, hacerme preguntas. ¿Será que los gabachos, desde la Revolución Francesa, tiene el monopolio sobre las manifestaciones por causas nobles? ¿No será que somos unos gandules? ¿O es que somos directamente gilipollas?

Yo creo que es algo cultural. No me refiero a la cultura folclórica de un lugar o grupo social. Tampoco me refiero a la sabiduría, útil o inútil, o conocimientos sobre multitud de temas. Hablo más bien de una educación de base, de unos valores adquiridos desde la niñez. No hay por qué ser un lumbreras, pero hay que tener un poco de amor propio. Todos deberíamos tener la avidez de crecer como persona en todos los aspectos, porque el crecimiento individual es la base de un crecimiento social y, por ende, cultural.

Envidio la posición de otros países. Los países escandinavos son todo un ejemplo de sociedad que está varios años por delante de la nuestra. Pero hasta los mismos franceses, con su todo su chovinismo, son capaces de luchar por cosas que nosotros ni imaginamos. Y claro, así estan esos países, y así estamos nosotros.

Personalmente siento vergüenza. No me malinterpretéis, no es porque no nos manifestemos apelando al "espíritu de Mayo del 68", eso me da igual. Lo que realmente me apena, es que al 90% de nuestra generación ni siquiera le suena que es eso de Mayo del 68. Pero, ni eso, ni casi nada de casi nada. Y eso si que es triste.

Casi parafraseando a unos grandes, os digo que el problema no es que rechacen saberlo, es que no se les ha ocurrido. Estamos perdidos...

lunes, enero 15, 2007

Relativismo, integración y demás lindezas...

Unni Wikan, a professor of social anthropology at the University of Oslo, in 2001 said that “Norwegian women must take their share of responsibility for these rapes” because Muslim men found their manner of dress provocative. The professor’s conclusion was not that Muslim men living in the West needed to adjust to Western norms, but the exact opposite: “Norwegian women must realize that we live in a Multicultural society and adapt themselves to it.”



Bonita reflexión. Resumiendo dice que, en Noruega, unos musulmanes han violado a unas chicas, y según una profesora de atropología de la Universidad de Oslo, la culpa es de las chicas, porque deben comprender que para los musulmanes las ropas que llevaban podían resultar provocativas y ofensivas. Lo que hay que leer.

Suelo ser fiel a mis creencias, convicciones y pensamientos salvo que me convezan de lo contrario, y siempre he pensado que el neo-relativimo y el buen rollismo promulgado por algunos sectores de la sociedad y en especial de la juventud, sólo nos lleva a cosas como estas. Por defender una sociedad multicultural, por la integración, por el "respeto", pasamos por encima de los derechos humanos, y culpabilizamos a las victimas de una violación del propio delito. ¿Sociedad multicultural? ¿A qué precio? ¿Pagamos con los derechos humanos? Desde luego, así no me van a convencer para que cambie de opinión.

Pero lo más grave es que esto no es el delirio de una loca, sino que hay una corriente de pensamiento, partida del comunismo y del relavismo más extremo, que lleva promulgando esto mismo desde hace algunos años. Se ampara en que todas las culturas son igual de válidas, que ninguna es mejor que otra, y que todas deben ser respetadas.

Pués lo siento. Pero me niego a respetar una cultura retrógrada, machista, sexista, trasnochada y violenta. Ya sea en occidente o en su nación de origren. Y no es una cuestión de raza o color, a mi me dan el mismo asco todas las razas. Es una cuestión de humanidad y cultura.

¿Respeto para todo? No, gracias.

domingo, enero 14, 2007

Dinero, dinero...

"Por favor, no me malinterpretéis. En un sentido general, no me importa mucho el dinero. Eso no significa que sea uno de esos tipos que trabajan gratis, ni nada por el estilo. Cobro por mis servicios, aunque no sean gran cosa, y me enfado cuando creo que alguien tiene una deuda conmigo. Pero, al mismo tiempo, creo que puedo decir con toda sinceridad que nunca voy detrás del dinero. Nunca he hecho nada que no haya disfrutado haciendo, al menos un poco, sólo por tener algo de pasta. Alguien como Paulie, por ejemplo -y me lo ha dicho él mismo infinidad de veces-, pasa la mayor parte de sus horas despierto ganando dinero, o pensando en la manera de ganarlo. Paulie puede hacer cosas desagradables -incluso cosas inmorales-, pero si al final se hace con un suculento talón, le importa un comino haber tenido que hacerlas.

Pero en lo que a mí respecta, sencillamente no soy así. Estoy hecho de otra pasta. La única cosa buena que le encuentro al dinero, el único aspecto positivo de algo que por todo lo demás es bastante vulgar, es que puedes usarlo para comprar cosas.

Y las cosas, en su conjunto, me gustan mucho."



"Una Noche de Perros" - Hugh Laurie


Y es que el dinero es lo que es, ni más ni menos. Tan despreciable, por lo que a veces nos hace hacer, como necesario, para que podamos hacer otras muchas cosas. No es más que otra forma de trueque, de intercambio de propiedad, pero que por su propia naturaleza, tiene unas connotaciones tan positivas si te sobra como nefastas si escasea.

Personalmente me identifico con este párrafo que acabo de fusilar del libro que tengo entre manos. No me importa en exceso el dinero, pero me gusta tenerlo cerca. El problema viene cuando te gusta vivir con dinero sin tenerlo. Ahí es donde comienzan los problemas porque, o te conviertes en un chupóptero para vivir del dinero de los demas o en un hijo de puta, para vivir del tuyo, ganado, por supuesto mediante artes no excesivamente morales.

No me gustáis, ninguno de los dos tipos, y conozco a más de uno, que conste. ¿Vosotros dónde estáis? ¿Puede con vosotros el poderoso caballero? No sé por qué, pero me da que me imagino...

lunes, enero 08, 2007

... Aunque sepa que miente, aunque sepa que es falso.

No me gusta que me mientan. Si, ya se que soy un tipo raro, pero ya vés tu, tengo mis manías, y una de ellas es esta. A pesar de lo que pueda parecer, o de lo que se pueda pensar, yo miento más bien poco. Y además, si lo hago, intento hacerlo bien. Encima de que me mientes hazlo con arte, ostias, se un buen cuidadano. Además todas las mentiras no son iguales. No es lo mismo mentir sobre la hora que sobre una violación. Los actos son tan importantes como las consecuencias que provocan, y, obviamente, las consecuencias no son las mismas. Personalmente prefiero una mentira sobre algo grave pero que esté bien hecha, a una mentira sobre una soberana estupidez y que sea tan mala, que la cara de gilipollas no se te quede así por la mentira, sino por el hecho de que prueben a colartela con algo tan absudo que necesariamente tienen que pensar que eres subnormal profundo para intentarlo.

Al fin y cabo, ¿qué es una novela sino una mentira bien contada? La mayoría de cosas bonitas que ha hecho el hombre en su vida se basan en la mentira. En crear ilusiones a otras personas, crear historias que no son reales, crear mundos, ambientes, arte... la misma creación es una especie de engaño a los sentidos para que encuentren la belleza en cosas que por si mismas quizá no lo tengan. Esta forma de mentir tiene, incluso, perdón. Otras no.

Ya he dicho al principio que no me gusta que mientan. Y menos por gilipolleces. Y menos que piensen que soy tan gilipollas que no me entero. Que me haga el loco no quiere decir que no me entere, simplemente me reconforta más no hacer caso o realmente creerme lo que me diga alguien que me importa lo mismo que la gramática lapona, a tener que estás sufriendo una conversació descafeinada o tener que afrentar a alguien para que salga a relucir su mentira. Aún así, si la mentira me toca las pelotas puedo devolverla perfectamente y si me importa poco puedo ser bastante impertinente. Supogno que no pasa a todos.

A pesar de todo, la peor forma de mentir que conozco es... decir siempre la verdad. ¡Guau! Menuda paradoja, ¿eh? Pués no. No hay nada peor que engañarte a ti mismo creyendo que haces el bien porque haces lo moralmente correcto. No se siempre lo corrrecto está bien. Ir por la vida con un patrón de conducta condicionado por unos férreos principios o una moral inamovible hace que te auto-suprimas como persona ya que pierdes toda posibilidad de adaptarte a la situación según esta lo requiera. Además acabas desquiciado ya que o terminas traicionando tus principios o acabas con doble personalidad porque ellos mismos son contradictorios.

Así que por más que me moleste y más que nos joda no podemos despreciar la mentira. Es intrínseca al ser humano. Todos lo hemos hecho y todos lo volveremos a hacer. Y el que diga lo contrario... miente.

Y ya sabéis... todo el mundo miente.